11 de enero de 2011

Días tratando de escribir, pero hasta las palabras en mi mente están escanciadas de cansancio. Ahora poco a poco me sobrepongo, cada cosa que hago es subir al Everest quedándome sin fuerza alguna para bajar, el descenso es una caída en picado.

Cada sesión de quimio es una pistola cargada de veneno explotando en todo mi cuerpo, creí que podría estar mejor, pero no. Venirme a bajo por momentos, está bien, porque soy consciente de mi fragilidad y de lo mucho que me sostienen mi familia y amigos.

La comida es pura escarcina descendiendo hacia mi estómago, ya no me preocupa el daño que ella provoca, trato de comer, poco, es lo que es, sólo cabe una cosa aceptar. Ahora ya estoy en el ecuador del tratamiento, dos sesiones de quimio y operar.

Mis pies quieren dejar huellas en el aire, un cielo que grita por descender y apropiarse de mis pasos, pasos hechos de aire, hechos de vida dispuesta a atraparme. Las huellas en el aire tan imperceptibles, hechas de vida misma. La vida que me encuentra y sin titubear me muestra un camino lleno de luces, porque yo soy la única sombra.

Nos preocupamos por los cambios, pero somos cambio, nuestras células se renuevan, todo se renueva, nada puede parar el cambio, es agua fluyendo, es viento ululando entre árboles

En mi habitan las alas en donde hacer volar lo que quede de mí, quiero mostrarme tal como soy, desprovista de condicionamientos, espero que así la vida me atrape, me hunda entre sus brazos y me muestre mi pequeñez.

Estos días los afectos me han sostenido, me miman, me aman, me ayudan. Mi hermana es un lucero que ilumina mis momentos ensombrecidos por la angustia. Mis padres, aceptan con valentía lo que me sucede, mi hermano y su mujer me llenan de ternura y comprensión y mis amigos escuchan, me alientan y me sienten tal cual. Con lo que me rodea, tengo la obligación moral de seguir, con la fuerza que sólo puede darme la propia vida.

Estos días han servido para recogerme y sanar dudas, miedos que atenazan mi corazón, mi vida tan renovada a veces asusta, no sé qué dirección tomará mi destino. Ahora sé que tengo algo muy grande, el universo de los afectos, el amor de amigos, familia e hijos que me impulsan a creer en mí.

El tumor se ha reducido de tamaño, de una nuez a un garbanzo, bien, el camino aun así es duro.

Los tiempos están cambiando y en mi tiempo sólo puedo elegir los caminos del alma, sentir que a pesar del polvo, a pesar de la niebla siempre hay una luz.

No me preocupo, porque aunque el corazón llore, la vida viene para atraparnos entre sus sedosas manos, la sangre que late en nosotros no puede llorarse, porque la vida espolea con fuerza los latidos del alma.

Mis huellas besan mi alma, la tierra azuza mi sangre, mis ojos ven el camino, virgen, desconocido, mis lágrimas delatan todo lo que dejo atrás y mi sonrisa es reflejo de mi alma. Alma de destino incierto, vestida de universo.

La vida desea lo mejor para sí misma.

6 comentarios:

  1. Mucho ánimo MªCarmen.
    Si ha pasado de nuez a garbanzo, van bien las cosas. Disfruta de la familia y los amigos y de la vida tal como es.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. La vida sigue palpitando. Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  3. La gata, muy gata y muy femenina.... se pone celosa de tu hijo....que duerme contigo. Es interesada, me mira y se duerme a mis pies.

    ResponderEliminar
  4. Mi estimada MªCarmen,
    leerte es un reencuentro con la vida, con la ilusión, con la esperanza. Leerte es sentirnos abrazados a la vida. Y yo, antes de nada, quiero agradecerte por trasmitirnos tanta ternura y tanta verdad en todas y cada unas de tus letras, que son cantos a la vida.
    Estos dos últimos meses, están siendo duros para mi, dos amigos muy próximos y muy queridos, ha sido "tocados" por ese "Diagnóstico Cancer". Ambos muy jóvenes (ella 34, él 53), los dos con una ilusión y unas ganas tremendas por vivir. A ambos la vida les ha puesto frente a este durisimo reto. Ella, hoy precisamente, acaba su última sesión, (en estos mismos momentos que te escribo, estará recibiendo como bien dices: "...pistola cargada de veneno..."); Él hoy la comienza (se lo diagnosticaron el pasado día 22). Ambos, como te digo, son para mi como hermanos. Y ahora al abrir el correo te leo a ti.
    Creo que la fortaleza,(no la del cuerpo sino la del alma); la ilusión, las ganas de luchar y la profunda creencia de saberte grande en esencia, son las que sin duda van a ir haciendo de tus días auténticos libros donde plasmar y reflejar todo el amor y toda la belleza que tu alma atesora.
    Estoy convencido que pronto este dolor (del cuerpo y espiritu, sólo habrá sido un mal sueño tras el que sin duda, volverá a amanecer un radiante día, día en el volverás, y ahora con toda la fuerza y con esa gran verdad en tu corazón, a ser la protagonista.
    No quiero extenderme más, es por ello que además de expresarte a través de mis mejores deseos, mis más cálidas y solidarias sonrisas en tu pronta recuperación, dejarte precisamente el Poema que con todo mi afecto y cariño hice y dediqué a esta chica que te comento. Se llama "Pañuelos de esperanza" y espero sea de tu agrado.

    "Pañuelos de esperanza"
    Sentada al otro lado de la vida, de su pañuelo protegida,
    mira de nuevo su momento, su presente, su regalo,
    su alma cansada, dolorida… aún no vencida;
    miradas clavadas en mañanas por llegar,
    trance de angustia, de pena, otro instante para llorar.
    Sentada y de su pañuelo protegida, otra mirada perdida,
    atisbo de esperanza, murmullo de ilusión, ganas de escapar,
    de perderse y de encontrarse,
    de fundirse con el aire y olvidarse de la pena,
    de morir a la negrura de la angustia,
    y vivir toda la esperanza que su alma lleva.
    Pañuelos de esperanza,
    su seña, su otra identidad,
    su apuesta sincera,
    sus ganas de vivir, de soñar y de llegar.

    (jpellicer)

    ResponderEliminar
  5. Estimado Amigo,

    Qué buenos son los encuentros. Tus muros siempre me enamoran, porque son los muros del encuentro, donde trozos de nuestra alma se abrazan.

    Tu poema llega a mi alma, lo abrazo con sentir profundo. Me alegra que lo compartas conmigo.

    Desde Sensibilizarte, Orbita Literaria, larga es la lista de los espacios virtuales que compartimos.

    Yo estoy en el ecuador de mi tratamiento, me faltan un par de sesiones de "veneno" y la operación.

    Ser en esencia a pesar de lo que nos envuelve la vida, eso es. Aquella esencia poética que tanto he compartido. La enfermedad "realma" la vida y los corazones, no sólo de los enfermos sino también de los que estais cerca.

    La enfermedad nos enfrenta a lo que somos.

    Gracias por compartir tu sentir tan cercano, en tus palabras y fotografías.

    Un fuerte abrazo,

    Mª Carmen

    ResponderEliminar