21 de agosto de 2011

La claraboya espolvorea la luz del sol y la luna, llenando los espacios vacíos de la buhardilla.

Una parte de mi corazón está en mi pasado, forma parte de él y con él se marcha, me alegro porque ahora es momento de vivir un futuro hecho de presentes nuevos.

Estos días echo de menos a mi hermana, una parte de la casa está en ella, pero la soledad me enfrenta a mí misma. Ahora con una más que generosa tregua en mi tratamiento, aprovecho todos los momentos para sentir el latido de la vida, fundirme en él y ser ambos uno.

Sigo oliendo a sibul, se ha tatuado en mi cerebro, sé que forma parte de mí.

El pelo está creciendo rápidamente, mis uñas se están renovando. Noto punzadas en mi cicatriz, es un dolor que me conduce a las circunstancias en las que empezó todo un dos de noviembre. Respiro y siento el ahora, aquello pasó. Respirar dispersa mis pensamientos de un pasado que viví, ya no está, pero su huella permanece en lo que soy, una síntesis de lo vivido. Nada más.

Somos un libro lleno de capítulos que sólo puede encuadernar la muerte. Leer cada uno de los capítulos con los ojos del presente es un buen reciclaje, cada capítulo nos brinda una preciada lección, que ciertamente olvidamos o no recordamos. A veces es buena una relectura.

Vuelvo a disfrutar de la cocina, cada vez me cuesta menos, cortar verduras, guisar. Olvidé el placer de cocinar, recuperarlo me alegra.

Ahora sólo falta la radioterapia, todavía no me han llamado del hospital. La espera se hace larga y me llena de incertidumbre, cada día alejo las expectativas, es un trabajo arduo. Es lo que tiene el cáncer, que lo superas a pasos y no a zancadas, cada día un paso más.

Soy consciente que cada paso es una síntesis de mi camino, porque en realidad yo soy el propio camino. El camino responde al pulso de la vida, el camino responde al lenguaje de la vida que permanece en esencia, esa esencia somos nosotros mismos. Complacernos en excusas, susurrarnos a nosotros mismos que somos consecuencia es engañarnos, porque la vida responde en “perpetuum mobile”.

La enfermedad no sólo nos muestra un cuerpo físico lastimado, sino también unas emociones lastimadas, mirar a otro lado es engañarnos.

Ahora mi vida ha cambiado, no puedo dejar de escuchar el lenguaje de la vida, nuevamente he cruzado una puerta y no puedo volver atrás, siento que nuevamente mis puntos de referencia han dejado de existir, sin darme cuenta quiero agarrarme a lo conocido pero sólo puedo andar sin cadenas de ningún tipo. Empiezo a sentirme libre emocionalmente, me gusta pero se me hace raro.

La gata muy gata también echa de menos a mi hermana, de día duerme en su cama y de noche permanece en la buhardilla. La gata muy gata es muy lista, sabe que la buhardilla es consciente y nos protege de nosotras mismas.

Huele a incienso de ruda.

10 comentarios:

  1. Me encanta . No solo te crecen uñas y pelo, sino que nos abres caminos con tu sensibilidad desnuda en cada palabra que escribes. Te creces tú, nos ahondas, nos vuelves del revés , para buscarnos en la más pura esencia de lo humano. Te admiro por esa transmutación que nos alumbra . Besos

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  2. Me sonrojas con tus palabras. Millones de besos para ti.

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  3. ... :) me alegra enormemente que la vida fluya y florezca en tu ser, un cálido abrazo, que sola no estás :)

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  4. Gracias Nefer por acompañarme en este camino, compartiendo sentires. Un cálido y afectuoso abrazo para ti.

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  5. Por supuesto que no estás sola Mª Carmen. Aquí estaremos cada día si te apetece. Para mi será un placer.

    Un fuerte abrazo.

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  6. Este texto es de hace ya dos semanas y es más optimista que el anterior. He visto el cambio en las fotos de facebook. Esas instantáneas son elocuentes. Me alegro ver ese progreso que a nivel de escritura también percibo, por ejemplo eso del libro que la muerte encuaderna es muy literario.
    Bueno, ese olor indeseable marchará. Es fuerte pero eterno. Una temporada yendo a sitios donde haya romero, espliego, albahaca lo sustituirán.
    ¡todo lo mejor!
    ¡besos mil!

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  7. Gracias Manel eres un sol... Un abrazo fuerte

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  8. Es increible ver a mi mamá reflejada en tus palabras... Ver el mundo, como lo ves, a traves de tus ojos, y revivir muchas cosas y momentos realmente dificiles. Mientras te escribo, lloro... será emoción tal vez, u Orgullo, de haber tenido una madre que luchó como vos lo estás haciendo, pero lamentablemente, perdió esta batalla. Pero sabes que es lo reconfortante? que cada paso que ella dió, y que vos estas dando ahora, no solo te marca a vos, no solo deja esas cicatrices en vos, las estpa dejando en cada persona que tengas cerca....tanto ellos como vos, viven cada sesión de radioterapia,o de quimio. Siempre, trata de mirar hacia adelante, que aunque los vientos soplen fuerte...nada puede derrumbarte. Te deseo toda la suerte del mundo, y ojalá algún día tengamos la dicha de decirles a nuestros hijos y nietos, que hemos conocido personas con agallas, que supieron luchar y AMAR esta vida, como a nada en el mundo...

    Abrazo, desde Argentina
    Tamara Soraire

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  9. HOLA MªCARMEN.......ME SIENTO IDENTIFICADA CONTIGO, CON TUS SENSACIONES, SENTIMIIENTOS, LA CRUDA REALIDAD DEL CANCER......YO LO VIVI Y TE LO ESTOY CONTANDO AHORA....SUFRI LA RADIACION Y VEIA COMO CADA DIA SE IBA QUEMANDO MI PIEL Y SE PONIA NEGRA.....Y LA GENTE EN LA CALLE ME MIRABA COMO UN BICHO RARO.....Y CUANDO ESTABA SOLA EN ESA SALA DE RADIACION PENSABA MIL COSAS.....EN MIS HIJOS....TENIA QUE LUCHAR NO LOS PODIA ABANDONAR TAN PEQUEÑOS.....Y CAMINAS POR LAS CALLES Y SIENTES QUE NADIE TE VE Y QUE NO PERTENECES A ESTE MUNDO....SOLO ME SENTIA PARTE DE ALGUNOS CUANDO ESTABA EN EL CENTRO ONCOLOGICO...PORQUE AHI TODOS VIVIAMOS LO MISMO.......PERO YA VES...HA PASADO TIEMPO Y ME CURÉ....MIS HIJOS HAN CRECIDO Y ESTOY BIEN......LUCHA SIEMPRE.....APOYATE EL LOS QUE QUIERES Y GANARAS LA BATALLA.......¡¡¡ QUE DIOS TE BENDIGA !!!....

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